Desde hace un tiempo, cada sábado veo una película y, esta semana la elegida fue "Una botella en el Mar de Gaza". Hacía ya tiempo que quería verla y ayer tuve la oportunidad.
Tal es una joven francesa que vive en Israel con su familia. Tiene diecisiete años, la edad del primer amor, del primer cigarrillo, del primer piercing… y también del primer atentado. Después de que un terrorista se inmole en un café del barrio donde vive, Tal escribe una carta a un palestino imaginario en la que expresa sus preguntas y su rechazo a que solo pueda existir odio entre los dos pueblos. Mete la carta en una botella que entrega a su hermano, pidiéndole que la tire al mar cerca de Gaza, donde realiza el servicio militar. Unas semanas después, Tal recibe la contestación de un misterioso “Gazaman”.
Sinceramente, cuando vi el tráiler esperaba mucho drama debido al conflicto que la envuelve pero no es así. El film consigue mostrarte la realidad de la situación que se vive en Israel y Palestina y, además, abstraerte completamente de ella. Puede parecer que esto es imposible pero la normalidad con que tratan el problema y las ideas que tanto Tal como Naím ofrecen para darle una solución o, al menos alcanzar una tregua, hace al espectador creer que es posible.
La película es corta (99 minutos) y la trama se desarrolla con un ritmo rápido lo que al final puede dejarte con ganas de más. Para todo aquel que le guste imaginar el qué pasará de las historias estará encantado con esta historia porque el final muy abierto. El espectador va descubriendo todo a través de tres fuentes: Por un lado la vida de Tal, por el otro la de Naím y, por último, a través de los mails que ámbos intercambian.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención es la mentalidad, ya no sólo de Tal que al haberse criado en Francia puede considerarse como normal, sino también de Naím (el chico que responde a la carta y al que se conoce como Gazaman). Él vive en Gaza y es testigo de como la situación afecta a toda su familia, amigos o vecinos. Pero él no es como los demás, no acepta el conflicto y trata de evitarlo. Naím quiere ser libre y sabe que sólo podrá lograrlo si sale de Gaza.
A mí particularmente me ha gustado mucho (lo que no es difícil teniendo en cuenta que llevaba unas expectativas fatalistas) así que la recomiendo para todo aquel al que le interese obtener una visión del conflicto entre Israel y Palestina distinta de la que dan cada día los informativos.

me la apunto! aunque sabes que no soy muy fan de los finales abiertos :P
ResponderEliminarYo tampoco y de hecho me faltan como 10 o 15 minutos de esta película para que sea redonda, pero bueno la verdad es que a mi me gusto aún así.
ResponderEliminar